dijous, 5 de març de 2009

Ken Follet


Ayer acabé de leerme por fin Un mundo sin fin (2007), la última obra de Ken Follet (escrita casi por imperativo de sus lectores) y continuación de una de las novelas más importantes de los últimos años: Los Pilares de la Tierra (1989). Estos dos libritos, que en su versión castellana de tapa dura suman 2.218 páginas, son una auténtica maravilla.

En los dos, el Priorato de Kingsbridge (el puente del Rey) es el escenario principal, aunque la ciudad de Shiring, de la que dependen administrativamente es fundamental.

La primera novela está ambientada en el siglo XII, cuando el gótico comenzaba a sustituir al románico, y de hecho ese es uno de los hilos conductores de la novela, ya que gira en torno a la construcción de una catedral. El constructor Jack Builder i el prior Phillip deberan enfrentarse a numerosos detractores para llevar a cabo su objetivo de construir una catedral gótica, cuando el románico aún es el estilo dominante.

La segunda novela se ambienta en el siglo XIV, 150 años después de la muerte de los personajes de la primera parte. En este siglo uno de los últimos de la Edad Media, lo más significativo fue la Peste que arrasó a la mitad de la población de Europa. (Por cierto que hay un libro llamado Tiempos de Arroz y Sal, escrito por Kim Stanley Robinson, que plantea como hubiera sido la historia del mundo si la Peste hubiera acabado con toda la población europea. Dominando el mundo, por tanto, China i el Islam. Es otro librito de ochocientas páginas muy interesante y de auténtica historia-ficción.) En Un Mundo sin fin, la Peste asolará a los personajes y se verá como la población hacia frente a esta terrible epidemia.

Pero hay algo que es común en los dos libros, de hecho ambientandose en la Edad Media, no podía ser de otro modo, y es la relación que se establece entre la nobleza, el clero y el pueblo. Con el añadido de los mercaderes en el segundo volumen. Relaciones que conducen al lector a intimar con algunos personajes y al mismo tiempo odiar a otros. Nadie que haya leído estos libros puede olvidar al Conde William o Ralph Fitzgerald; igual que no deja de sentir-se identificado con el prior Phillip, Jack Builder, Merthin o Caris. Realmente creo que esto es lo mejor de estas dos obras, el excelente retrato de los personajes.

En fin, que dejo aquí mi opinión sobre dos de los libros más buenos que he leído en los últimos años, no soy capaz de discernir cual es el mejor de los dos. Por cierto, este último me ha llevado 30 días de lectura, en cambio los Pilares de la Tierra pude leerlo apenas en una semana. ¿Que tiempos aquellos en que iba a la Universidad y en el mes de enero y febrero teníamos algunas semanas de vacaciones, donde leer hasta la saciedad?

Por cierto, una última curiosidad, Ken Follet otros 17 libros ambientados en el siglo XX, donde la trama fundamental es el espionaje. Pero ninguno de estos libros ha conseguido tener el éxito de su saga medieval. De hecho, el propio Follet en el prólogo que escribio para los Pilares diez años después de su publicación se sorprendía de este dato.


1 comentari:

Anònim ha dit...

Verdaderamente es muy bueno, yo hasteahora sólamente he leido el primero, pero estaba entusiasmada con su lectura. este fin de semana he comenzado a leer el sewngundo y espero qwue me guste tanto como anterior. Quien sea amante de la lectura disfrutará de éstos volumenes.