dilluns, 21 de maig del 2012

Último partido del año

Ayer domingo, finalmente acabó la temporada de fútbol para el Olesa. Una temporada con muchos problemas, demasiadas lesiones y complicaciones varias. Al final, no se acabó con una victoria aunque estuvimos muy cerca de ella. Se nos escapó en los últimos minutos.


En un típico día primaveral con sol, nubes y lluvia, visitaba el Olímpico el equipo de la Llacuna. Un equipo situado a mitad de tabla contra el que perdimos 1-0 en su campo y que esperábamos vencer para despedir el año, la temporada y el campo con un buen sabor de boca. Lamentablemente el partido no salió como esperábamos y la temporada acabó con una nueva derrota.

14 eran los jugadores disponibles para este último partido del año. Jony en la portería, Sevillano, José Luis, Fran y Rodrigo en defensa. En el medio campo Toni, Andrés y Martínez, en las bandas Guille y Carlos y en punta Ferran. Uno de los objetivos del día, era lograr que Ferran marcara goles, ya que estaba empatado en el primer puesto con un jugador del Sant Sadurní, ambos con 31 goles. Desafortunadamente, Ferran no logró su objetivo y el delantero del Santsa logró dos, así pues, nuestro F7 se tiene que conformar con la segunda plaza, aunque con unos registros impresionantes.

El primer tiempo fue muy disputado, ninguno de los dos equipos controló por entero el juego. Quizás el Olesa jugaba más la pelota por el medio campo, pero la Llacuna se lanzaba al ataque mediante rápidos contraataques que ponían en dificultades la defensa local. Se aprovechaban para ello de los jóvenes delanteros, que buscaban en las bandas sus particulares autopistas. Cabe decir, que excepto un chute al palo, la defensa olesana resolvió bien los ataques rivales. El Olesa por su parte buscaba la portería con insistencia. Ferran rondó la frontal en varias ocasiones sin lograr buena posición de tiro. Guille, Toni y Carlos doblábamos por los costados intentando recibir pases de F7 que nos permitieran entrar en el área. En una de esas jugadas Guille recibió el balón en el interior del área y batió al portero de fuerte chut raso. Corría el minuto 32 y el Olesa se adelantaba, parecía que lo más difícil estaba hecho. La defensa de la Llacuna se vería obligada a adelantarse y quizás así habría más huecos para el ataque. De hecho, un minuto después del gol, Guille recibió un balón a la espalda de la defensa y ante la apresurada salida del portero, tiró una vaselina que se fue rozando el larguero. Hubiera sido el segundo y quizás el gol de la tranquilidad. Tras el gol el Olesa tuvo alguna opción más, pero sin llegar a concretar. Buenas jugadas de toque por las bandas, pero desacierto en el remate final.

El segundo tiempo se inició con problemas y cambios. A los cuatro minutos Jony pedía el cambio por unas molestias. Mala suerte la de Jony este año que no ha podido tener la continuidad necesaria. Demasiadas lesiones que han perjudicado al equipo. De hecho, de los 30 partidos que hemos jugado, Jony sólo ha estado en 18. Una pena. Begara entraba en su lugar, con la tranquilidad de tener un resultado a favor y con el partido más o menos controlado. A los cinco, yo era sustituido por Marius. Aquí se acababan mis últimos minutos de la temporada. Al final, acabo esta decimotercera temporada con buen sabor de boca. Veremos que nos depara el futuro. Sólo dos minutos después un dormido Marcos entraba por Jose Luis, concluyendo el carrusel de cambios.

En este segundo tiempo la Llacuna avanzó metros con descaro, quizás ayudada por los pasos atrás que dio el Olesa. Poco a poco, el juego fue concentrándose en el campo local. La defensa visitante se situó en medio campo y se inició el cerco a la portería de Begara. El portero suplente tuvo suerte y en las primeras opciones que vio la bola la cogió con seguridad, algo fundamental para jugar con confianza. Tras varias llegadas de gol, la Llacuna conseguía el empate en el minuto 64, un buen pase a la espalda de la defensa olesana permitió a un delantero encarar y batir con tranquilidad a Begara. Pintaba mal el partido. Un Olesa encerrado que recibía el gol del empate. Por suerte, Ferran salió al rescate y tras una buena jugada individual sirvió el gol en bandeja a Guille, para que lograra su doblete y su decimotercer gol del año. Faltaban 20 minutos y parecía que la victoria se quedaría en casa.

Pero, este último partido del año, no parecía destinado a tener un final feliz. La delantera olesana estaba desaparecida y en tareas más defensivas que de ataque. El portero de la Llacuna se miraba el partido como un espectador más. Begara iba resolviendo las llegadas visitantes con confianza incluso con alguna frivolité innecesaria. Así se llegó a la jugada clave en el minuto 79. Un buen pase a la espalda de la defensa olesana deja a un delantero solo, Begara sale alocadamente y no logra interceptar el balón y cuando el delantero se disponía a marcar a puerta vacía, Fran que venía corriendo a su lado lo arrolló provocando penalti. Además del penalti el árbitro tuvo que expulsar a Fran. Así pues los últimos 10 minutos de partido los jugábamos con inferioridad numérica. La Llacuna tras lograr el empate vio factible la victoria y se lanzó a por el gol de forma desesperada. El Olesa ya fue incapaz de reaccionar y apenas cruzo el medio campo. En una jugada a balón parado, apenas dos minutos después del empate, un rechace en la frontal fue empalmado por el capitán visitante que logró el tercer y definitivo gol. Al final pudo haber más goles visitantes, pero el marcador ya no se movió.

En definitiva, un buen partido del Olesa que acabó perdiéndose por errores puntuales y por no saber defender la renta lograda en ataque. Quizás la facilidad para recibir goles, una de las constantes de esta temporada (más de 100 goles en contra) ha condicionado demasiado el resultado.

Bueno hasta aquí lo futbolístico, ahora se inicia la parte institucional. Ante un futuro complejo, a la espera que la Federación dictamine su opinión sobre el campo y a la espera que el Ayuntamiento mueva ficha, la asamblea del próximo 3 de junio (a la cual pueden asistir todos los socios) se prevé vital para el futuro del equipo. Ya iremos contando.

dilluns, 14 de maig del 2012

Póker de Ferran

Bueno, ya va siendo hora que le metamos mano a la crónica de esta semana. Han pasado más de 24 horas desde que estuvimos jugando en la Grava, en la vecina Avinyonet, y aún no he explicado lo que sucedió. Y la verdad sucedieron muchas cosas, y la mayoría de ellas buenas. De hecho, dándole vueltas a esta crónica, he pensado que más que una crónica puede acabar siendo una gran comida de poll… vamos, una gran felación, que no quiero ponerme grosero. Y es que el partido de ayer fue muy bueno, de hecho, hacía tiempo que no veía un Olesa tan apañado y por encima de todo ello apareció la figura de F7, nuestro gran Ferran, que tras superar sus molestias de rodillas está abocado en un alocado sprint que puede llevarle a ser el pichichi de la competición.


Pero vamos con un poco de orden. El partido de ayer era vital para evitar quedar penúltimos de la liga. De hecho con esta victoria hemos adelantado unos cuantos puestos, ya que hay cuatro equipos que estamos en un pañuelo y cualquiera puede quedar penúltimo. El Avinyonet, es un equipo que este año ha reforzado fundamentalmente la defensa, mucha seriedad que les ha permitido no ser de los más goleados, a diferencia de lo que nos ha sucedido a nosotros que llevamos más de cien goles en contra, aunque por suerte también hemos hecho una buena cifra a favor con más de 60 goles.

El partido se jugaba a las 12:00h en el campo de la Grava, en Avinyonet. Un campo de tierra, pero espectacularmente cuidado. Un campo que por cierto, y no quiero desviar mucho la atención, es privado y el ayuntamiento se encarga de pagar el alquiler cada mes. Pero claro, es que el ayuntamiento de Avinyonet también paga las fichas de los jugadores, paga los árbitros y mantiene las instalaciones limpias y ordenadas. Si echamos una suma rápida hablamos de más de seis mil euros al año. Y Avinyonet no es Sant Sadurní o los Monjos, es un pueblecito muy similar a Olesa, pero claro, las diferencias son odiosas como sucede en casi todo.

Pero olvidémonos de las penas y vayamos al fútbol que ayer nos ofreció un buen sabor de boca. El Olesa contaba con 14 jugadores para jugar el último partido del año. Sólo tres cambios, pero vista como está yendo la temporada no está mal. La pena es haber hecho 24 fichas y que 4 tíos desaparecieran antes de Navidad, y que siempre tengamos cinco o seis bajas, por motivos varios. ¡Pero esto es lo que hay! Los pocos que vamos al campo, nos dejamos el alma y peleamos hasta el último segundo por lograr la victoria.

Ayer el once titular estaba formado por Jony en la portería, defensa con Marquitos, Sevi, Rafa y Jose Luis. En la media Andresito, Oscar y Toni, Carlos y Guille en las bandas y Ferran en punta. Esperaban su oportunidad Fran, Marius y Begarita. Una curiosidad de este partido es la presencia en el 11 titular de los cinco capitanes del equipo, es decir, de cinco jugadores que llevan más de diez años en el equipo, algo que no sucede muy a menudo.

El partido fue bastante igualado en la primera mitad. Defensas muy concentradas y pocas opciones de ataque. La mayoría de ellas creadas de forma individual y aprovechando los errores de las defensas. En el centro del campo había poco juego y la mayoría de aproximaciones a las porterías venían tras pelotazos de la defensa, así un despeje de José Luis desde la frontal del área, acabó a pies de Ferran, tras un cabezazo erróneo del defensor y de la pillería de Ferran que logró robar el balón también de cabeza. Se marchó en carrera, encaró al portero y gol. Más fácil imposible. Era el 20 del primer tiempo y Ferran lograba el primer gol del partido. Tras este gol el Olesa encerró un poco al Avinyonet aunque sin demasiada claridad. Se lanzaron muchas bolas al área, mediante córners, faltas y saques de banda, pero el gran portero local lograba atajarlas todas. Cabe destacar de estos minutos, tres chutazos de Martínez desde fuera del área que no fueron gol de milagro. Uno de ellos tras botar delante del portero inexplicablemente se fue por encima del travesaño. Fueron minutos de ocasiones pero sin tener el control del juego, el Avinyonet también se aproximaba aunque sin demasiada claridad. En el 37 otro despeje, en esta ocasión de la defensa local, no pudo ser interceptado por Marcos y la bola cayó a pies del rápido extremo local que encaro a Jony y logró el empate. Y pudo ser peor, porque un minuto después, otra imprecisión de la defensa olesana acabó con otro mano a mano ante Jony que se fue fuera por poco. Parecía que el Olesa había perdido la confianza y que el Avinyonet podría adelantarse. Pero faltaba poco para el descanso y los últimos minutos iban a ser para el Olesa.

La primera gran ocasión del partido vino tras una enorme carrera de Sevi por la banda izquierda que llegó hasta la raya de fondo y sacó un centro maravilloso que Guille cabeceó fantásticamente a la cruceta, el rechace cayó a Toni que no logró posición para rematar. Este de Guille fue el primer palo del partido, pero no el último. De hecho, en el último minuto de la primera parte, Ferran estrelló otro balón a la cruceta. Esta vez tras un maravilloso lanzamiento de falta directa. ¡Qué obsesión con tirar faltas a la cruceta, en dos años debe de llevar cinco o seis faltas a la cruceta! Como dijo alguien en el descanso, ¡Ferran apunta a portería no a la escuadra! Y dicho y hecho porque el primer gol del segundo tiempo sería así.

En el descanso José Luis y yo nos cambiamos y entraron Marius y Fran. El cambio fue notable, probablemente no por los nombre en sí, pero el Olesa salió con mayor fuerza convicción y firmo veinte minutos sublimes. Veinte minutos que se resumen con cuatro goles, dos palos e innumerables ocasiones desperdiciadas, algunas de ellas increíbles. La primera jugada del segundo tiempo fue de aquellas que salen en el APM, tres o cuatro rechaces en el área chica que nadie logró empujar. Tras esto un chutazo al larguero de Rafa, el rechace del cual tampoco acabó en gol. Así hasta el 52, donde Ferran tuvo la opción de lanzar otra falta, un poco más lejana que la anterior, pero no apuntó tan a la escuadra, sino que un poco más bajo y más centrado. Eso sí, chutando fuerte por encima de la barrera. El portero ni se movió, golazo sin contestación. Casi sin solución de continuidad, un buen robo de Andrés en el medio campo (otro partidazo de Andresito), acabó con la bola a pies de Martínez que metió el pase de su vida a la espalda de la defensa donde Ferran solo tuvo que controlar y batir al portero. Jugadón en mayúsculas. Poco después Guille tuvo otro chute al palo, cuando lo más fácil parecía el gol. Buen partido del pibe ayer, pero desafortunado como nunca. Cinco palos los que lleva este año, sólo superado por los siete que ha hecho Ferran.

En el minuto 66 Toni lograba su séptimo gol de la temporada al aprovechar un nuevo rechace en el área chica y un minuto después Ferran lograba el quinto y definitivo, tras resolver en el área de forma magnífica, con dribling al portero incluido. Quedaban 25 minutos por delante y parecía que podrían caer más, pero la falta de acierto unas veces, la ansiedad otras y el cansancio agravado por el intenso sol que había impidieron que el Olesa hiciera más goles. Aún así, los cuatro goles de Ferran le han permitido situarse al frente de la clasificación de goleadores empatado con un jugador de San Sadurní. Los números de Ferran este año son impresionantes 31 goles, 10 asistencias y 7 tiros al palo en solo 24 partidos. O sea un gol cada 67 minutos. Y eso teniendo en cuenta que ha jugado cuatro partidos cojo, o sea que realmente todo lo ha logrado en 20. Así es normal que le lluevan las ofertas. Es que es, sin duda, el mejor jugador con el que he jugado nunca.

El partido acabó con un último gol del Avinyonet en los últimos minutos que dejaba el 2-5 definitivo. Un gol de penalti logrado por el veterano Carles que ayer jugaba los últimos minutos de su carrera. También hay que decir que Begara salió al campo en el 70 sustituyendo a un desfondado Andrés e incluso tuvo alguna opción de gol, según cuenta en su Facebook si no fuera por el chupón de Ferran hubiera marcado su primer gol con el Olesa, en fin, tonterías de merengones porculeros.

La semana que viene se acaba la competición. El Olesa juega de local contra la Llacuna. Ahora mismo no se sabe donde será este partido, aunque parece que será en el Olímpico, así pues todo el que quiera puede venir a despedirse del campo, ya que posiblemente sea el último partido que se juegue en ese campo. Además, es un buen momento para comentar la asamblea de socios que se celebrará el próximo 3 de junio y que en breve será convocada.



diumenge, 6 de maig del 2012

¿Adiós al Olímpico?

Hoy domingo 6 de mayo, día de la madre, quizás se ha jugado el último partido en el Olímpico. Al menos, el último partido hasta que haya un campo del siglo XXI. Y encima, el partido ha acabado con una frustrante derrota contra un muy buen equipo: Hostalets de Pierola.

Es posible que sea el último partido, porque ha presenciado el partido un delegado federativo, que ha tomado buena nota del campo de fútbol. Ha tomado buena nota del lamentable estado de la tierra (y eso que esta mañana nos hemos esforzado pasando la viga), de las zonas de playa, la hierba del lateral de la calle, el oxido de las porterías, la ausencia de vallas, los agujeros de las redes, los escombros y un largo etcétera que no sigo poniendo porque me da rabia tanto abandono. Incluso hablando con el delegado me ha preguntado: "he visto que hay una puerta llena de agujeros y golpes" y yo le he dicho, "pues sí, de hecho, cada cierto tiempo algunos impresentables se dedican a destrozar el campo" y claro, el hombre flipaba.


Y es que es frustrante. Uno puede entender que el ayuntamiento de hoy y de siempre no tenga pasta, uno puede entender que el ayuntamiento de hoy no considere prioritario invertir en el campo, uno puede entender que al ayuntamiento el club de fútbol le importe un pito, uno puede entender que la gente pase del fútbol y no colabore, uno puede entender que las empresas y comerciantes no puedan ayudar económicamente, uno puede entender, en definitiva, que a la inmensa mayoría del pueblo el equipo y el campo les importe una mierda. Todo eso se puede entender, es triste y da pena, pero es entendible. Cada cual se aficiona a lo que quiere, a correr por la montaña, a tocar tambores, a pasear gigantes, a matar jabalís, a beber quintos o a tocarse las pelotas. Todo eso está muy bien. Lo que uno no puede entender, por mucho que pasen los años y por mucho que sepa que en este pueblo hay demasiados gilipollas, es ¿por qué coño tiene que venir algún indeseable a destrozar las peores instalaciones del mundo? ¿No les parece que ya están suficientemente hechas mierda?, ¿no se hartan de reír, sólo al ver el estado en que se encuentra el campo?

Pues no. Parece que hay algunos imbéciles (espero y deseo que pocos) que tienen entre sus aficiones destrozar el campo de fútbol. No voy a enumerar todos los destrozos que he visto en quince años porque no quiero aburrir al personal. Pero lo han tocado todo: puertas, focos, ventanas, vestuarios, bar, redes, vallas, gradas, incluso el propio terreno de juego. En Sant Joan, por ejemplo, es un desastre la mierda que llega a acumularse, entre restos de petardos y de botellones.


Y sí, hoy, de nuevo estos gilipollas han decidido pasar de nuevo por Olesa. Y a todas las desgracias que se están acumulando en las últimas semanas, hay que añadir el estado en el que hemos encontrado el campo esta mañana. Sinceramente, lo que se me ha pasado por la cabeza al llegar, ha sido subirme al coche e irme a casa y meterme de nuevo en la cama. ¡¡Y que le den por el culo!! Pero no, hemos estado adecentándolo todo y haciendo fotos para que ahora las podáis ver. Y después, tras un par de horas de preparativos hemos saltado a jugar.

Y de fútbol no tengo ganas de hablar hoy. Creo que lo que toca es decir que entre todos estamos consiguiendo que una institución de más de cuarenta años desaparezca. O al menos deje de jugar en el campo del pueblo. Y no olvidemos que este equipo y este club pasean el nombre de Olesa por el Penedès. Aunque a la inmensa mayoría parece importarle una mierda. Y no es solo cuestión de dinero, hay muchas otras cosas. Muchas cosas que estamos hartos de escuchar. ¡Incluso pintadas ha habido contra el club en su momento! Pues bueno, quizás esos han ganado la guerra. Y el año que viene el campo de fútbol se convierta en un lugar para celebrar botellones, raves y para que los okupas disfruten de los vestuarios... Igual incluso se monta un campamento de esos que a la gente le gustan tanto. En fin, esperemos que nada de esto suceda... pero pinta mal, muy mal...

Os dejo con las fotos que he tomado esta mañana, y perdonar el elevado número de tacos. Pero realmente estoy muy cabreado.


 Esto de aquí arriba es lo que se veía desde la puerta al entrar.
 Los imbéciles algo saben escribir, por sorprendente que pueda parecer, no queda muy claro lo que pone, pero tampoco vamos a pedirle peras al olmo.
 Aquí el juego ha sido colgar una silla en el pino. Si os fijáis bien la podéis ver, en dos trozos.
 La tubería del agua la han desenterrado, que raro que no la hayan roto...
 Otra firma de los payasos...
 El mármol de la barra arrancado...
 .... y hecho añicos en las escaleras de las gradas...


 El contador de la luz roto y manipulado. Por suerte hemos podido ponerlo en marcha.

 El lavabo lleno de escombros...
 Porque han decidido romper la ventana a ladrillazos.
 Unos golpes en la puerta de este mismo lavabo... ¿Será la marca de la tochana?